Estudiantes participarán en proyecto que permitirá identificar las Dificultades Específicas del Aprendizaje

Un grupo de estudiantes de 1º, 2º, 3º, 5º y 6º Básico, del Liceo Los Jazmines y Gabriela Mistral, serán parte de una muestra de estudio del proyecto “Instrumento informatizado para el tamizaje de Trastornos Específicos del Aprendizaje a través de la evaluación de capacidades cognitivas básicas en niños de Educación General Básica”, que lleva a cabo el Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE), de la Universidad de Chile.

Se trata de una iniciativa que se encuentra en etapa de prueba y validación del instrumento, que permitirá identificar las Dificultades Específicas del Aprendizaje (DEA).

En opinión de los profesionales del CIADE, “el instrumento consistirá en un sistema computarizado adaptativo que evaluará el estado de los procesos mentales involucrados en el aprendizaje escolar, ofreciendo una identificación de posibles dificultades en el aprendizaje en niños de primer a sexto grado de Educación General Básica”.

El instrumento generará un reporte individual de las capacidades evaluadas, del cual podrá extraerse información sobre cuáles son las afectaciones concretas del niño/a. De esta forma -agregan los investigadores- tendrán una guía más precisa para el diseño de intervenciones adecuadas y afectivas.

En este contexto, nos visitó una delegación del CIAE, quienes junto a la Directora Alterna del Proyecto, Danilka Castro, y la encargada del Programa de Integración Escolar (PIE), María Soledad Munizaga, visitaron los liceos Gabriela Mistral y Los Jazmines, que serán parte del proceso.

Y fue la propia Danilka quien se refirió a los alcances del proyecto.

“Lo que se pretende es que el instrumento sea un tamizaje universal, lo cual significa que, al entrar a la escuela, todos los niños y niñas puedan pasar por él. Generará un perfil de habilidades cognitivas, que se han descrito en la investigación científica, que son predictores de matemáticas, lectura y escritura. Entonces, la idea es que se pueda identificar cuál de esos predictores pudieran estar afectados a los niños, y desde temprana edad se pueda intervenir sobre ellos, para que luego no se desarrollen los trastornos del aprendizaje”, señaló la profesional.

El trabajo en los establecimientos se desarrollará entre agosto y septiembre, ya que el plazo de término del proyecto es noviembre. En cuanto a la participación de los estudiantes, es voluntaria, por lo que deberá ser autorizada por sus padres o apoderados.

Una vez que esté listo el instrumento esperan masificarlo a todos los establecimientos públicos del país. Aquellos que participaron en la muestra lo podrán utilizar de forma gratuita en la primera etapa.